lunes, 8 de febrero de 2010

¿DÓNDE ESTÁS?


































Comencé a caminar con la ilusion de encontrarme contigo amada mía.


En la búsqueda puse tal pasión que en mi largo caminar me olvidé de mí, me olvidé de llorar, me olvidé de reir.


Mi boca cerró sus labios, mis manos no acariciaban. la mirada perdida y el corazón... roto de amor por tu ausencia.


Gritos sordos de labios sellados se pierden en la lejanía y el murmullo de tus encantos suenan como a melodía.


Embozo una sonrisa. Cojo mi mochila y sigo caminando, buscando un lugar donde encontrarte.





                                                                           


  TODO PASA


    Todo pasa... el calor, el frío,
las estaciones del año,
los largos días de mi existencia,
las noches interminables de mi soledad.

Día llegará que acaben mis sufrimientos.
Día llegará que mi espíritu se reconforte.

Abro mis ojos para contemplar el mar
y solo consigo que mis lágrimas
empañen el horizonte.

Son tantas las penas que encierra mi alma
que aprendo de mi dolor
y me pongo una coraza.

Todo pasa, el calor, el frío,
todo pasa, pero yo...
sigo esperándote.

Anbairo







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martes, 26 de enero de 2010

DESPERTAR

Hoy 21 de Enero día de luto y mi homenaje a Juan Buigues Paredes

Querido hermano:
Por que... ¿Te puedo llamar hermano? Yo así me he considerado para ti durante el tiempo que nos hemos conocido.
Los recuerdos acuden a mi como diapositivas y los sentimientos se agolpan como queriendo desbordar  nuestros momentos felices y sobre todo de nuestra realidad en el terreno humano y en el afectivo, porque me quedo con eso.
Quiero rendirte mi pequeño homenaje con esta foto de un atardecer, que como tú, se marcha dejando triste el momento, tomada desde el campo donde me encuentro así como este poema improvisado:



¡Alguien se ha ido¡
-Gritaron en la cofradía-


¿Quién es?... ¡No puede ser¡

Estoy pelando cebolla
y me invaden tus recuerdos:


Tu guitarra, el wisqui de JB
y aquella frase tan tuya:
En la Rambla de la Murta...
con la que yo me he quedado.








Estoy llorando angustiado.
¿Por la cebolla? ¿Por ti?

No lloro porque te has ido,
sino porque me has dejado,
porque te fuiste sin mi,
porque no estás a mi lado.



Te fuiste sin avisar
y no te lo tengo en cuenta,
pero te echamos de menos
pues has dejado muy triste 


mi querido J. B.



a todos los que te queremos.





















LOS OJOS DE MI NENA


Como ventanas abiertas al mar.
Como la luz del amanecer
y como lumbreras en la noche,
son los ojos de mi nena.

Cómo me duele su cara triste.
Cómo sufro con su dolor.
Estoy lejos, pero la llevo dentro
y sus lágrimas recorren mi rostro
en sus noches de soledad.

Como cáscara sin fruto.
Como veleta sin viento.
Como cuaderno caduco
y como baso sin agua,
así es la vida Isabel.

La tristeza de su cara
refleja su sufrimiento.
Sus ojos grandes perdieron
el brillo de la ilusión.

Tanto tiempo para todos
y ahora se encuentra sola
con los ojos entornados
llorando en la habitación.

Siento dolor, tengo pena
de no poder estar cerca
de la hija de mi madre
para ayudar a mi nena.

Ya no veo en su mirada
el brillo del amanecer.
Ya no escucho su sonrisa,
la sonrisa de mi nena,
la sonrisa de Isabel.













Goza mi alma cuando mi cuerpo sufre, triunfa mi espíritu cuando mi enemigo me hostiga, mis ojos vislumbran miseria y mis oídos oyen necedad.
Cuando cierro los ojos veo luz y grandeza a mi alrededor.
Cuando cierro los ojos oigo voces tranquilizadoras que llenan mi vacío y la paz que me reconforta, me invita a seguir el camino que se me ha marcado desde mi principio.







DESPERTAR

Amanece en la noche de mi vida,
florece en mí tu campo al despertar,
oigo en mi boca la palabra, tu palabra
y me apresuro a seguir el camino
que marcaste con la huella de tu cruz.

Eres mi luz, candelero que ilumina
mis noches y madrugada.

Eres el jardinero que cuida con gran esmero
las flores de mi jardín.

Eres mi Dios, mi sendero,
eres ejemplo de amor,
Jesucristo Nazareno
que por mí diste la vida
clavado en aquel madero.

Sin ti la vida no es vida,
contigo, por ti yo muero.

Amanece en mí
el despertar de tu ejemplo,
florece en mí
la semilla de tu amor.

                   Anbairo



lunes, 18 de enero de 2010

HAITÍ, MI RESPETO Y ADMIRACIÓN




Me siento tan insignificante... me produce tanto dolor que me siento incapaz de escribir sobre tantas personas que están sufriendo la tragedia del terremoto devastador que está sacudiendo al pueblo de Haití.
Mi admiración, mi cariño y mi respeto a todos los que han quedado atrapados bajo los escombros y a tantos otros que lo han perdido todo, todo... Las imágenes son estremecedoras. Esos niños llorando la falta de sus padres, sin alimento, sin agua... Esas madres llorando la pérdida de sus hijos ¡Cuánto dolor!
-Y yo quejándome del frío invierno con la calefacción en casa a 29 grados y la mesa repleta de comida-
Mi admiración también a todos los voluntarios y colaborantes que en estos momentos siguen esforzándose por conseguir rescatar con vida a algún superviviente, así como a todas las asociaciones encargadas de recaudar todo cuanto sea necesario para paliar las necesidades básicas.
Pido a Dios para que los muertos descansen en paz y a los supervivientes, que les de muchas fuerzas para lograr llevar tanto dolor con serenidad y que procuren sobreponerse en la medida que les sea posible.

HAITÍ, MI RESPETO Y MI ADMIRACIÓN








TU AUSENCIA

Páginas en blanco
sentimientos ocultos
colores en diapositiva
palabras sin sonido.

Olor a cera sin resplandor,
momentos aparcados.
Cuántas emociones perdidas
cuánto dolor,  -el mío-

La noche enciende
luces de navidad
y las hojas muertas
del invierno cantan
un villancico.
Navidad... navidad...

Que se callen los violines
que no quiero despertar.
Que los tambores no suenen
que quiero seguir soñando
y ser como la cigarra
que a pesar de su pesar,
prefiere morir cantando.

                   Anbairo




















SI YO PUDIERA

Si yo puediera
llenaría los campos de trigo.
Si yo pudiera
dejaría el agua del cielo caer.
Si yo pudiera uniría las
manos de los pueblos enemigos.
Si yo pudiera, si yo pudiera...
pero no puedo.
Gentes de no mi raza,
personas sin mis costumbres,
cuando nacisteis moristeis,
para vivir no nacisteis.
Miseria, hambre, desidia,
sed, enfermedad, desamor,
guerra, incompresión, holocausto,
angustia, muerte, dolor.
Grandes penalidades
sufriste en tu camino
llegando a ninguna parte,
llegando asi a tu destino.
Tu raza no es diferente
lo que cambia es el color.
Tus costumbres son cultura,
tu sufrimiento, dolor.
Si yo pudiera
llenaría los campos de trigo
allá donde mis hermanos pasan hambre
hambre de pan, hambre de amor,
hambre de todo y de más.
Si yo pudiera
dejaría el agua correr
en los eriales del mundo
donde tantas criaturas
sufren y mueren de sed.
Si yo pudiera
uniría las manos
de los pueblos enemigos,
hermanos que luchan
sin motivo alguno,
destruyendo sus vidas, mi vida,
sin saber dónde llega el camino.
Si yo pudiera,
si yo pudiera... pero no puedo

                    Anbairo

jueves, 14 de enero de 2010

EN RECUERDO A MIS PADRES




Este apartado quiero dedicarselo a mis padres, los que velaron mis sueños, los que incondicionalmente me dieron su cariño y se preocuparon de mi educación.
A ellos les debo lo bueno que pueda haber dentro de mi, mis principios, mi saber estar, mis costumbres, mi amor a la familia, mi todo.
A vosotros, José y Carmen, mis queridos padres con todo mi cariño.
                               
                                                                       Antonio Baños  (Anbairo)
                                              


























YO TAMBIÉN TE QUIERO

Como viento huracanado
se agolpan mis sentimientos.
Recuerdos van y vienen
como diapositivas
y ahora...
¡Qué cruel es la vida!
Como estatua de cera
yaces en la cama.
Tu pelo pintado de nieve,
tu rostro cansado,
demacrado por el sufrimiento
de mi ausencia,
ha perdido la sonrisa
y lloro con desesperación
la angustia de no haberte dicho:
-Yo también te quiero-
Padre, padre:
Cómo me duele tu ausencia  

                              Anbairo










TÚ, LA RAZÓN DE MI EXISTENCIA


Sentada junto a la puerta,
apoyada en el bastón,
con los hombros encorbados
y con el rostro cansado,
esperas que pase en tiempo.


¡Qué lejos la juventud!
¡Qué cerca la soledad|


Las arrugas de tu rostro
marcan el sufrimiento
y tus ojos han perdido
el brillo de la ilusión
que tenían hace tiempo.


Tú, la razón de mi existencia.
Yo, parte de tu sufrimiento.


¡Qué lejos la juventud, madre!
¡Qué cerca la soledad!


Tus cabellos blancos
y tus manos inseguras
llenan mi recuerdo
y tus dedos acarician mi cara
como cuando de niño
me arrullabas en tus brazos.


¡Me siento tan orgulloso de ti...!
¡Te diría tantas cosas...!


Abro el libro de mi vida
y llenas casi todo el texto
de mi existencia.
Miro dentro de mi corazón
y eres fiel reflejo
de mis sentimientos.


Madre, madre,
¡Qué lejos la juventud!
¡Qué cerca la soledad!


                  Anbairo
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miércoles, 13 de enero de 2010

AMANECER



Foto captada por Anbairo
Los olivos cargados de frutos en su mayoría negro perla, se agitan junto a las hojas plateadas de los bellos árboles aceituneros bailando al ritmo desenfrenado que les marca el fuerte viento que ahora se ha desencadenado como presagio de la cosecha que se aproxima y un manto como bordado a mano aparece en el suelo ahora húmedo, ribeteado en sus extremos por la nieve que se consume después de unos días gélidos, bajo cero, donde las aceitunas duermen esperando ser trasladadas a la almazara para convertir su jugo en el preciado oro líquido.
Cuan hermosa es la nieve-
El espectáculo es digno de mención y los colores quedan prisioneros en mi retina que se siente orgullosa de ser tan privilegiada: Los olivos verde zinc moteados con el contraste de su fruto negro,verde,... !Qué maravilla¡ y los naranjos frondosos nos presentan sus frutos como guirnaldas, llenando de color y perfume el paisaje que ahora con colores crepusculares me dice adios y quedo exausto ante tanta belleza.
La luz se marcha dejándo la retina de mis ojos llena de colores, tántos como sensaciones vividasa lo largo de mi existencia.
Recuerdo y siempre que tengo ocasión hago mención de ello, cuando de pequeño caminaba con mi madre por las calles de Cartagena, cogido de la mano con aquellos pantalones cortos y esos zapatos de goma de color marrón simulando cordoneras. Mi madre mujer creyente, cada vez que pasaba por la puerta de una iglesia, tenía por costumbre santiguarse y yo la imitaba haciendo lo mismo que ella, pero una de las veces: (falsa alarma) mi madre se rascaba la nariz y yo , caí como un ingenuo que era y me santigüé en toda regla siendo motivo de que mi madre embozara una sonrisa.
Sentimentos encontrados van y vienenen como viajeros y me viene a la memoria poema que escribi cuando en un momento determinado de mi vida, mi fe no era del todo lo fuerte que yo deseaba.


Foto captada por  Anbairo




AMANECER SONRIENTE

Amanecer sonriente
sonriente despertar
caminas durante el día
pero al llegar el ocaso
te vas sin mediar palabra,
dejando el día triste,
avergonzado, obscuro,
tapado con manto negro.
El silencio es tu palabra
no te marches, vuelve acá
caminemos siempre juntos
tu la luz, yo libertad.
¿No ves que por separado
es difícil de lograr
lo que todos deseamos?
Ahora te necesito,
mañana será muy tarde.
La luz y la libertad
unidas hacen la fuerza,
¿separadas?
siento tener que decirlo,
nunca llegan a lograr
eso que nos hace falta,
la paz, la tranquilidad.
Amanecer sonriente
sonriente despertar
escúcha pues muy atento
la plegaria, mi plegaria.
Vuelve otra vez con nosotros
deja la noche atrás.
Camina durante el día
junto con la libertad.

Anbairo.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

QUERIDOS REYES MAGOS





Hace un día espléndido aunque el fuerte aire sacude con fuerza los árboles que se agitan de un lado hacia otro, como bailando, sacudiendo sus ramas y esparciendo las hojas caducas que se resisten a abandonar el hogar que durante una temporada les ha servido como morada.
Desde el lugar donde me encuentro, (privilegiado), sentado en la mecedora de madera y mimbre que nos regaló el padre de mi esposa y suegro mío, observo cada detalle y me recreo mirando el entorno que me brinda una vez más la naturaleza.
Las nubes blancas, como copos de algodón sobre el cielo celeste, me obsequian cuadros intermitentes que dibujan siluetas que yo interpreto a mi antojo.
Cierro los ojos y siento que soy afortunado, aún diría más; muy afortunado. Tengo salud a Dios gracias, una familia que se preocupa por mi, una situación económica que aunque no es muy exagerada, cubrimos las necesidades básicas y un lugar donde me puedo sentir realizado, el lugar donde me encuentro.
!Cuantas personas sufren necesidad¡ Pienso en ellas y me traslado lejos de mi entorno.
Sueño que duermo y lucho por despertar para poder apreciar las maravillas que durante mi letargo han sido destruidas por manos ajenas.
Voces sin sonido escucho. Detonaciones monstruosas, lamentos, llantos de niños hambrientos y caras sin sonrisas de mujeres suplicantes.
Zonas blancas, obscuras. Risas, lamentos, angustia y desesperación son mis compañeros de viaje en tal absurdo sueño.
En la calle: gentes que van y vienen sin retorno, caminando como marionetas enloquecedoras y se agitan bajo el dominio de voces sordas, sin sonido, que con manos vestidas de guantes obscuros las manipulan para hacer su voluntad, aunque sea la menos acertada.
En mi sueño, ahora fuera de la dimensión en la que me encuentro, me transformo, dejo de ser el que soy, y escribo:

Sentada, con la mirada perdida frente al armario verde, cerrado con llave en aquella habitación que ahora me parece demasiado grande y que años atrás había compartido con mi hermana, recuerdo nuestra niñez con nostalgia. Pobrecita mía, a pesar de que al final de sus días no me reconocía, no dudó antes que eso sucediera en entregarme todo lo que tenía guardado: Una pulsera de brillantes que le había regalado un novio que tuvo y que se marchó a Francia para probar fortuna y nunca volvió; varios encajes que había bordado con esmero para su noche de bodas y que nunca fueron estrenados...

Me encuentro sola, con mis recuerdos. Mis padres hace años que faltaron y yo me había comprometido a cuidar de mi pequeña hermana, pero no pude disfrutar mucho tiempo de ella. Lo esperaba todo de mi y yo no supe darle nada.
En repetidas ocasiones recuerdo lo felices que éramos los cuatro: mi padre, mi madre, mi hermana y yo... Siempre he tenido debilidad por mi madre y mi hermana. A mi padre lo recuerdo pálido y sudoroso, envejecido; mi madre con algunos kilos de más y ojos grandes, expresivos.
A veces me miro al espejo y en él se refleja el rostro de mi hermana. - Era tan dulce-, que me niego a la resignación de estar sin ella. De entre sus recuerdos, guardo con especial interés aquélla carta que escribí hace muchos años a los reyes magos. No se porqué era ella quien la tenía como recuerdo. A menudo la leo y ahora, medio desgastada, tengo necesidad de leerla de nuevo.


Queridos Reyes Magos:
Soy una niña de diez años. Sé que soy un poco mayor para pediros cosas, pero este año me he portado muy bien.
Me llamo Esperanza y tengo una hermanita más pequeña que yo.
He obedecido en todo a mi profesora. En clase procuro no enredar, en casa hago todo lo que me mandan y procuro no pelearme con mi hermanita, aunque algunas veces sin darme cuenta la hago enfadar. Se que eso no está bien pero luego me arrepiento y le pido disculpas.
También algunas veces he mentido, pero a vosotros soy incapaz de mentiros porque sé que lo sabéis todo y luego si me porto mal no me traéis lo que os pido.
Os voy a contar lo que me pasó el otro día:
Estaba jugando con unas niñas en un jardín cercano a mi casa y una niña a la que nunca había visto me pidió que la dejara jugar conmigo. Al principio le dije que no, pero luego me dio mucha pena y le dije que podía jugar. Ella se puso muy contenta y me pidió que le dejara mi muñeca. Se la dejé y seguí jugando con otras niñas. De pronto se puso a llorar y no sabía que le sucedía. Me acerqué y le pregunté:
-¿Qué es lo que te pasa?
La niña no me contestó, -no paraba de llorar.
-¿Cómo te llamas? -pregunté de nuevo.
La niña levantó la cabeza y con la muñeca cogida entre sus brazos contestó sollozando: -Me llamo... me llamo Libertad.
Está bien -le dije- no llores, tienes la muñeca y puedes jugar con ella todo el tiempo que quieras. Yo me llamo Esperanza y si tu quieres podemos ser amigas.
La niña se puso muy contenta y dejando de llorar, se levantó y me dio un beso, luego, dejó la muñeca en el suelo y se marchó corriendo sin que pudiera detenerla.
Cuando la niña se marchó me sentí muy triste. Pensé que se había marchado porque yo la había molestado, pero os digo la verdad, no le hice nada malo, solo quería ser su amiga.
Me marché a casa y no le conté nada a mi mamá, no quería que me regañara, pues seguro que pensaría que se había marchado porque no la había dejado jugar conmigo.
Queridos Reyes Magos: me tengo que ir a la cama, mi mamá me lo ha dicho y no quiero ser desobediente; así que hasta mañana.
Recuerdo como si de ayer se tratara aquella noche feliz, interminable.
Antes de acostarme, coloqueé los zapatos junto a la puerta... Contenta con tan poco, me enredé en las sábanas suspirando con ilusión.
No tardé mucho en levantarme de nuevo, me sentía egoísta. Había puesto mis zapatos en los pies de mi cama y había olvidado los de mi hermana. Los puse junto a los míos y desobedeciendo a mi madre, continué la carta que momentos antes había dejado a medias.
Hola queridos reyes, ya estoy otra vez con vosotros para continuar mi carta. Como os decía, la niña que había jugado con mi muñeca, había desaparecido y no la volví a ver hasta dos semanas más tarde. Se acercó de nuevo para pedirme la muñeca y estuvimos jugando un buen rato.
-El otro día te fuiste corriendo, ¿Qué es lo que te pasó? -le comenté.
-No te puedo decir nada, mi mamá no quiere que hable con nadie extraño.
-Yo no soy una extraña, soy tu amiga, estás jugando con mi muñeca.
-Yo no puedo tener amigas.
-Pero... yo quiero ser tu amiga.
-Está bien, pero si te digo un secreto no se lo dirás a nadie ¿lo prometes?
-Te lo prometo.
-Mira Esperanza, yo no puedo tener amigas porque si se enteran que mi papá es policía, lo matan.
-¿Estás segura?
-Segura, por eso no quiero que nadie lo sepa. Yo quiero mucho a mi papá y no quiero que le pase nada.
-No te preocupes, será nuestro secreto.
Queridos Reyes Magos, perdonarme si el papel está un poco emborronado, es que las lágrimas se me salen solas y no tengo otro papel.
No, si no lloro mucho, es que me da mucha pena lo que le ha pasado a mi amiga.
Yo no he dicho nada, os lo puedo prometer. Yo no me he chivado a nadie de que el papá de mi amiga es policía... Ahora no puedo jugar con Libertad. Sabéis, a lo mejor vosotros la habéis visto, porque mi mamá me ha dicho que está en el cielo y vosotros como sois magos, lo sabeis todo y todo lo veis. A vosotros no os puedo mentir; yo no he dicho nada.
Queridos Reyes Magos: ¿Porqué algunos son tan malos?
El domingo pasado cuando mi amiga se iba con sus papás de fin de semana, se oyó una gran explosión. Yo estaba en el jardín. Sentí mucho miedo y no me atrevía a salir. La gente corría de un lado hacia otro y de pronto empezó a salir mucho humo. El coche de mi amiga estaba ardiendo y los papás de mi amiga salieron y tenían mucha sangre en la cara y en las manos, pero mi amiga Libertad no salió. Ella....ella estaba muerta.
Queridos Reyes Magos, yo no he tenido la culpa. La gente dice que no hay paz, que no hay esperanza.
Mi hermanita se llama Paz, yo me llamo Esperanza. si os podemos servir para algo algo, aquí estamos.
Bueno no quiero molestaros más, solo deciros que sois muy guapos.
Aquella noche, dando un suspiro de satisfacción cerré los ojos y me dormí orgullosa, no sin antes ojear de nuevo los zapatos junto a la puerta de la habitación.
No se porqué mi hermana guardaba aquella carta. Nunca lo sabré.
Ahora, sentada en la habitación, frente al armario verde cerrado con llave, sola con mis recuerdos y esta carta de Esperanza; mi carta a los Reyes Magos, sueño que duermo y lucho por despertar, para poder apreciar las maravillas que durante mi letargo han sido destruidas por manos ajenas.
MI AMIGA LIBERTAD Y MI HERMANA PAZ HAN MUERTO, YO ESPERANZA, SIGO VIVA.

Anbairo


.
 MANO AGRESIVA DE GUANTE OSCURO


Mano agresiva de guante oscuro
que con zarpazo aplastante
azotas caminos,
destruyendo a tu paso
el sendero de la vida,
pensando tan solo
en tu sed insaciable
de venganza cruel.


Horribles escenas
las que provocas,
siendo al tiempo: directora.
actora y espectadora
de tan sucio delito.


!Mano agresiva¡
!Mano de guante oscuro¡
¿Duermes tranquila,
terminada la función
de la siega de la vida?.


Duerme, duerme para siempre
y no despiertes.
No sueñes, queda en las
tinieblas para siempre,
como has vivido y actuado.


!Zarpazo aplastante¡
!Mano de guante oscuro¡
Grita jubilosa por tu ruín actuación,
pero no esperes ayuda.
Sigue tu camino errante,
jamás exijas perdón.

                         Anbairo


lunes, 14 de diciembre de 2009

PRIMAVERA


Los rayos de sol traspasan su luz luminosa tras las rendijas de la ventana de madera, anunciándome que es hora de abandonar la cama.Hace un día espléndido, el campo está lleno de vida, las flores en su mayoría rosas, llenan de encanto y perfune este lugar y me recreo mirando el espectáculo que me ofrece este día, 26 de abril, que casualmente o nó, coincide con la fecha de nacimiento de la mujer que me ha acompañado a lo largo de mi vida desde que yo tenía diecinueve años. María Dolores, "Loli",mi esposa y compañera, la que ha estado a mi lado en lo bueno y en lo malo, la que me ha demosrado su cariño incondicional y su amor a pesar de todo.
Es Primavera, y su fragancia y su luz me trasladan, me recreo en mis recuerdos y cojo la cámara para inmortalizar todo lo que la retina de mis ojos me ofrece.







PRIMAVERA
El campo estalla en primavera cuando te asomas a mi vida
y profundizas en mi sentimientos.
Los prados, verdes, frescos, rebosan preñados de luz
cuando sales a la calle.
Primavera de abril cercana a mayo...
Las flores multicolores y el rocío, bañan la madrugada
como llanto que anuncia el renacer de la vida.
Dios te ha puesto en mi camino para sentir el amor.
Dios te ha puesto en mi camino para compartir dolor.
¿Quién eres, que a pesar del sufrimiento aún siques a mi lado?
Un ángel -oigo una voz que susurra dentro de mi interior.
¿Un ángel par guiar mi camino, o para velar por mi?
Dame tiempo ángel mío.
Dame tiempo para poder demostrar lo mucho que yo te quiero.
Quiero tiempo para gozar de ti.
Quiero vida para demostrarte amor.
Quiero amor para besar tu boca.
Quiero boca para decir: Te quiero.
!Te quiero por tántas cosas...¡
Dios te ha puesto en mi camino como mi ángel de amor,
que me cuidas, que me mimas y que tambien me reprochas
cuando algo no te gusta, aunque me cause dolor.
!Te estoy tan agrdecido...¡
Has convertido mi vida en algo bello y hermoso.
Estando junto contigo, encontré paz interior.
No me dejes nunca solo, no me dejes nunca amor.
Juntos formamos pareja y me siento muy dichoso.
Cuando el campo estalla en primavera, la primavera eres tu.
Cuando el rocío baña los campor en la madrugada
con flores multicolores, ese rocío eres tu.
Cariño, mi ángel... Quiero tiempo para gozar de ti.
Quiero vida para demostrarte amor
Quiero amor para besar tu boca.
Quiero boca para decir... TE QUIERO.


Con todo mi cariño para la mujer de mi vida

Anbairo